miércoles, 24 de noviembre de 2010

SIN LÍMITES...

Creí que lo peor había sido ayer. Después de 30 inviernos en éste, mi segundo país, cómo puedo ser tan tonta? Apenas está comenzando...
Ha seguido nevando, así, como quien no quiere la cosa, poquitico a poco, como cantan Garzón y Collazos.
Una nieve a veces de copos pequeños, otras, menudita, muy menudita, pero insistente e incesante. Dos decímetros de nieve en dos días y seguirá mañana...
Me gusta llegar temprano al trabajo. Empiezo a las 8.00, pero trato siempre, en lo posible, de estar allí a las 7.30.
Anoche, al ver el tiempo, pensé, voy a ir más temprano, para poder manejar sin apuro, con tranquilidad.
Dicho y hecho. Me pegué una madrugada inhumana, pero cuál no sería mi sorpresa cuando al llegar al parqueadero veo que los tractores quitanieves no habían pasado aún. Siempre lo hacen, y muy temprano, tanto, que en muchas ocasiones durante todo el invierno, nos despiertan con su ruido y sus luces azules y rojas. Quitan la nieve y echan sal, o tierra, para que los carros y las personas no patinen ni resbalen y evitar piernas o brazos rotos. Cada invierno, en Suecia, hay montones de brazos, piernas, caderas rotas...
Esta vez iba mejor equipada, mis botas altas, para que la nieve no se metiera por donde no debiera, mis superguantes, un raspanieves en el bolsillo (tengo como 5 dentro del carro) y una fuerza de voluntad que creía me serviría para enfrentarme con lo que veía.
La nieve lo cubría todo, una nieve blanda, engañosa... Me hundía hasta media pierna.
Mi carro tenía barbas, parecía una ballena, las ballenas no tienen dientes, tienen barbas. Siempre pienso en animales al ver algunas cosas, o personas, se me viene enseguida a la cabeza. Parece un.... o una..... A Johan, mi hijo, le encantaba, siempre le daba risa...
No me voy a rendir, pensaba. Tengo un calentador eléctrico de motor que enchufo cada vez que llego a mi parqueadero. Pago extra por tenerlo, es el gasto más útil y gratificante que tengo.
Por dentro está el carro siempre calentito (sólo en mi parqueadero, pero ya es algo).
Cuando iba meter la llave en la cerradura, HORROR! toda congelada, cubierta de hielo. Me tocó golpear y golpear hasta romper el hielo. Por fin quedó el huequito libre y metí la llave.Quito algo de nieve, para que no se meta en el asiento al abrir la puerta. Abro la puerta y prendo el motor. Cierro la puerta y empiezo a librar el carro de nieve,....ya me empiezo a enfriar, ya voy perdiendo los ánimos.
Hay mucha nieve, muchísima. Quito, con ayuda de las botas, lo peor detrás de cada llanta.
Listo. Entro al carro,me siento y empiezo a retroceder para poder salir, lo logro y cuando ya voy a salir del parqueadero a la calle, (hay una subida).....SE ENTIERRA!!!!! HORROR!!! OTRA VEZ HORROR!!
Maldita sea!, digo ya furiosa y en voz alta. Me toca apagar el motor para abrir la puerta del equipaje y sacar la pala (que en Suecia es obligatorio llevar, ya saben por qué) y apalear la nieve debajo de las llantas o detrás... Pero NOOOOO la cerradura de atrás también congelada!!! Toda congelada, tan congelada que no puedo quitar la cantidad de hielo.
En estas circunstancias muchas veces me dan ganas de llorar, pero la rabia era mayor...
Era tan temprano que no había casi nadie, mejor dicho, nadie, a excepción de una mujer que me imagino trabaja pa Skövde Bostäder, del edificio de estudiantes de enfrente, que con una pala enorme, quitaba la nieve de la entrada del edificio. Atravesé la calle y le expliqué lo que me pasaba y le pedí prestada la pala.
Menos mal que siempre hay almas benditas que lo sacan a uno de apuros. Quité la nieve, mil gracias, mil gracias y arranqué.
Será que mañana tendré que salir con pico y pala?
Con esta nieve no se ven las señales de tráfico, no hay límites de velocidad, no hay nada, todo está cubierto de nieve, todo es blanco.....Los límites, son el sentido común y la precaución.....y hay que tener la esperanza de que los demás traficantes se dejen llevar por lo mismo.
No hay cabida para prisas, las curvas son fatales y una patinada en una curva le hiela a uno la sangre en todo el sentido de la palabra.
A las 7.35 estaba estaba en mi cuarto de trabajo.Estamos en el comienzo del invierno.....

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