dejamos este año que termina, que nos depara este que entra?
No puedo menos que pensar en esta hermosa, profunda y nostálgica aria del coro de los esclavos del pueblo hebreo, tras la pérdida del Primer Templo de Jerusalén (Solima, su nombre poético). Tercer acto de la ópera Nabucco, de Verdi.
Su tema, tan actual como entonces, el exilio, en el que millones de personas se encuentran en este momento, sufriendo y con una enorme nostalgia por su tierra natal.
Que no pierdan nunca la esperanza de volver a su tierra y que este nuevo año diga basta y se trate de solver los problemas en cada país sin que a sus pueblos les toque perder sus tierras, sus familias, su identidad, su cultura, su esencia.